23
Abr

Booktubers, jóvenes críticos de libros

Críticos literarios en YouTube

 

Para desterrar el estigma de que la juventud lee poco han aparecido los Booktubers. Este término resultante de sumar book y tube, hace referencia a jóvenes que utilizan sus canales de Youtube para comentar o criticar un libro y, además, incentivar la participación de sus suscriptores con juegos, retos o seleccionado los libros del mes. Son los nuevos críticos literarios.

Analizando sus miembros, tal y como su término nos índica, el principal representante de los booktubers es americano. Lo curioso de Thug Notes –en este vídeo analiza El Quijote– es que combina una estética al más puro estilo british para romperlo con infografías de parvulario y vocabulario de la calle. Esta mezcla tan atípica le ha llevado a contar con cerca de un millón de seguidores.

En España también hay varios booktubers que además se han lanzado al mundo editorial. Han editado un libro. Es el caso de las dos booktubers Esmeralda Verdú y May R. Ayamonte que con “Besos entre líneas” han saltado al lado impreso. Bien por ellas. Además, no es la primera vez que se pasan al otro lado de la red. Sus comentarios se han publicado en las contraportadas de libros e incluso han participado en la promoción de otros tantos. Increíble el poder de estas booktubers.

Lo más impresionante de todo esto es que han ganado tal autoridad sobre el tema que muchas editoriales confían en ellos, ya no solo en campañas de lanzamiento, sino que se incluyen los propios originales. Los borradores son evaluados por estos booktubers a quienes se les otorga un poder que antes de la era del Youtube recaía en el editor.

Toda esta autoridad la consiguen a través de suscriptores que siguen casi a pies juntillas sus críticas que sin pelos en la lengua te dicen si son o no “una mierda”, y esto es literal.

Pero además de ser críticos con las historias, también se animan a presentar sus “10 portadas favoritas”. En cuanto a la maquetación editorial, tema que me toca muy hondo, he de añadir que dan una valoración muy superflua. En lo que a diseño editorial se refiere su opinión dista mucho de ser tomada “en cuenta”. Para muestra el siguiente vídeo y donde, además, su autora parece desconocer las partes de un libro.

Posiblemente estamos ante el típico caso en el que “el fin justifica los medios”, fomentar la lectura bien lo merece y si además se editan y compran libros, no hay nada mejor. Así que larga vida a los booktubers.